“Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad” – Neil Armstrong

Antes de abril del año 1954, existía la creencia de que un hombre no podía recorrer la distancia de una milla en menos de 4:00 minutos, pensar en lograr esto era algo irracional.

Sin embargo, en mayo de ese mismo año Roger Banister rompe la barrera de los 4:00 minutos, recorriendo una milla en 3:59 segundos. Tan solo 46 días después otra persona recorre esta distancia en 3:58 segundos. Desde esa fecha hasta nuestros días más de 20,000 atletas han podido recorrer la distancia de una milla en menos de 4:00 minutos. 

¿Qué Ocurrió? ¿Cómo fue posible que algo que parecía imposible de alcanzar según algunos, se hiciera realidad?

Generalmente cuando un grupo mayoritario de personas concuerdan en que algo no puede ser logrado, hacen de eso una verdad única, eliminando toda posibilidad de creer lo contrario.

Desde mi punto de  vista, la respuesta a esta pregunta se encuentra en la instalación de una “Nueva Creencia”. Roger Banister desvió su mirada de la creencia “No es Posible” y se concentró en creer algo diferente “Puedo Lograrlo”. El hacer esto no solo le permitió hacer lo impensable, sino que  abrió el espacio para que muchas otras personas lo hicieran.

Las creencias suelen liberarte o mantenerte atrapado; creo que todos luchamos con alguna creencia limitante en nuestras vidas. Puede que leamos mucho sobre este tema o inclusive nos capacitemos; sin embargo, existen áreas en las cuales dudamos de nosotros y creemos que no somos capaces de afrontar ese reto con éxito.

Lo cual puede ser cierto, puede que no tengamos la capacidad para alcanzar lo que deseamos “todavía”, pero esto no quiere decir que sea imposible lograrlo. Lamentablemente en muchas ocasiones no lo vemos así y vamos abriendo una brecha entre nuestro hoy y lo que deseamos, hasta que al final optamos por el camino de la renuncia.

Robert Dilts uno de los mayores impulsores de la PNL, menciona que las personas suelen auto limitarse con básicamente tres tipos de creencias negativas:

  • Desesperanza: Te sientes desolado y sin esperanza porque crees que no es posible lograr nada.
  • Impotencia: Sientes que es posible lograr algo pero no crees tener la capacidad o la fuerza. Es como estar en un estado de indefenso o des-protección. Otros sí, pero tu no.
  • Demérito: No puedes creer que tu merezcas algo de las cosas buenas que percibes en el mundo. Simplemente no crees merecerlo. Te crees indigno.  http://www.encontradores.com.ar/creencias_web.htm

¿Qué podría ayudar a instalar en nosotros una nueva creencia?

Las creencias se originan en los primeros años de nuestras vidas, desde muy jóvenes tomamos toda la información que recibimos producto de la crianza que nos han dado, nuestro entorno, las amistades, experiencias de vida, etc. Tomamos toda esa información y la utilizamos en el futuro según nos sucedan cosas, lo cual nos lleva a percibir, pensar, sentir y actuar de una manera o de otra.

Para aportar a que se establezca una nueva creencia, he aquí algunas preguntas que pueden ser de gran ayuda.

  • ¿Cómo afecta al logro de tu objetivo creer lo que crees?
  • ¿Cómo se ve afectada tu vida si continúas creyendo lo que crees?
  • ¿Cómo crees que puede ser tu vida de aquí a 5 años si continúas creyendo eso que te limita?
  • ¿Qué te gustaría creer en lugar de esa creencia limitante?
  • ¿Cómo te sientes al creer lo contrario a tu creencia limitante?

Existen diversos ejemplos de personas que lograron hazañas que parecían imposibles, pero aun así optaron por creer lo contrario. Personas como Glenn Cunningham, que fue dando pequeños pasos luego de haber sufrido quemaduras en toda la parte inferior de su cuerpo a los 8 años de edad, hasta convertirse en el hombre que batió los récords de atletismo de su época.

Lo hizo creyendo que era posible aun cuando los médicos decían lo contrario y recomendaron la amputación de sus piernas. Ahora te hago esta pregunta

¿Qué deseas hacer hoy en tu vida que tenga significado, que crees que no puedes lograr?

“Quien tiene por que vivir, encontrará casi siempre el cómo”. Viktor Frank