Año 2007 un músico toca su violín en la estación de metro de Washington D.C. por espacio de una hora, en donde recolectó un aproximado de 30.00 dólares. Un total de 1,097 personas pasaron por ese lugar sin prestar mucha atención al músico.

Lo más interesante de todo es que esta persona tocó piezas de los compositores más famosos, con un violín valorado en 3.5 millones de dólares y solo hace algunos días había llenado una arena en donde un boleto decente costaba 100.00 dólares. Este músico se llama Joshue Bell, un virtuoso del violín.

Este fue un experimento social realizado para demostrar cómo nos perdemos de los momentos más bellos de la vida, de las grandes oportunidades, del talento, del poder apreciar perfección y esplendor en todo momento. Es increíble como todo esto pasa de manera desapercibida justo frente ante nuestros ojos, solo porque no se muestra de la manera “Apropiada”.

Dejamos de admirar lo que es brillante porque lo encasillamos en un concepto. Tenemos todos estos concursos de belleza en donde limitamos la palabra a un juicio otorgado por un grupo de personas, quitándonos la oportunidad de ir más allá para así apreciar que existe belleza en todo en todo el entorno.

Han visto como las mujeres en algunos lugares del África utilizan algunos atuendos para demostrar su belleza o como nuestras mujeres de la Comarca de Guna Yala emplean algunos accesorios para demostrar igualmente su hermosura. Esto también ocurre con las oportunidades que nos presenta la vida, todo depende de cómo observamos.

Nos perdemos del bello día que tenemos porque pensamos que existe un día mejor Mike Posner dijo “La única manera de tener un mal día es creyendo que existe un mejor día, eso si hace un mal día”. Tomemos un espacio para revitalizarnos, para convertirnos en mejores observadores, para callar esa voz que viene del exterior y conectarnos con nuestro propio ser.

Debemos dejar de pensar en una mejor esposa, un mejor esposo, un mejor lugar, una mejor familia. Dejemos de creer que el pasto es más verde del otro lado, ya que para lo que es no es bello en esta región, en otras regiones si lo es. Es cuestión de perspectiva y de apreciar la hermosura y encanto en todo nuestro alrededor. La creación habla del creador y todo ha sido creado de una forma perfecta. Todo.

El desafío es a permitirnos abrir los ojos a una nueva experiencia, a no dejarnos llevar por nuestro ego, para así apreciar de una manera diferente. Porque existe una realidad y es que en todo hay vida, en todo hay belleza, en todo hay energía, en todo hay oportunidad. Desarrollemos esa visión que nos permita apreciar lo que está delante de nosotros y seamos mejores observadores del mundo.

Creo que esta es una ocasión para empezar a enfocarnos en las pequeñas cosas ya que algún día miraremos hacia atrás y sabremos que esas eran las grandes.